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LA FEDERACIÓN © 2004 | X
Congreso Los
que llegaron a San Sebastián la víspera y los que alcanzamos la estación
guipuzcoana en las primeras horas de la jornada inaugural nos reunimos en los
andenes con ese especial estado de ánimo que se crea cuando hay previsto un
tren especial a vapor. La composición formada por tres coches metálicos y un
furgón, venía desde Irún remolcada por la mikado 141-F-2340 del Deposito de
Miranda, que con este viaje se retiraba del servicio. La
circulación hasta Beasain fue intercalada entre el Talgo de Madrid y el
electrotrén de Gijón, por lo que la marcha fue rapidísima y el chocolate con
churros con que se nos obsequió el Dr. Merino y sus colaboradores debió ser
consumido a toda marcha. La
visita a la CAF se limitó a las naves de mayor contenido ferroviario, llamando
especialmente la atención la fabricación de ruedas enterizas con tres golpes
de prensa. Luego se pudo ver la terminación de las locomotoras diesel para
Brasil y en revisión de un millón de kilómetros, una 7500, otras 7700 y un
ter. Se
sirvió un completo aperitivo que empezó a marcar el equilibrio de este
Congreso entre el contenido ferroviario y el gastronómico. De
Beasain continuamos a Zumárraga, donde trasbordamos al Ferrocarril del Urola
para alcanzar Azpeitia y Loyola, donde se visitó la basílica de San Ignacio
antes de comer. Por
la tarde en autobús, los congresistas fueron al Museo Zuloaga y a Zumaya, donde
en una rama de los Ferrocarriles Vascongados se regresó a San Sebastián,
disfrutando por última vez de los famosos coches Pullman que durante muchos años
marcaron el mayor nivel de confort entre Bilbao y San Sebastián. La
jornada terminó en el Ayuntamiento, con la inauguración de la exposición
“Trenes del presente y el futuro”, que durante dos semanas permaneció
abierta al público. Varias conferencias completaron esta manifestación de
indudable interés, que presentaba entre otros el modelo experimental de tren
vertebrado de Goicoechea. En
la segunda jornada hubo concentración en la estación de Amara para ir en el
“Topo” a los talleres de la compañía S.E.F.T. Posteriormente se continuó
por la misma línea hasta Irún donde se visitaron los talleres de Renfe,
Transfesa, Decoexa y Wagons Lits Cook, donde se vieron las operaciones de
mantenimiento incluida la fundición de piezas. A la vista de los congresistas
se hizo una colada para obtener un cenicero con las siglas WL que fue obsequio
de la Compañía Internacional a los asistentes, además de un suculento
aperitivo. Traslado
en autobús al club de Golf, donde fuimos recibidos con otro aperitivo antes de
la comida. Se continuaba equilibrando lo gastronómico con los altos contenidos
ferroviarios. Por
la tarde, sesión de trabajo para los ferroviarios y visitas turísticas para el
resto con ascensión al Jaizkibel y Monte Igueldo. Cena de clausura en el club Náutico
de San Sebastián, bello marco para una jornada insuperable. No se nos olvidará
en nuestra vida. Como se dice ahora “fue demasiado”. En
la Asamblea General se decidió que el presidente y vocales serían elegidos por
votación para cuatro años, resultado triunfante Enrique Fatjó Millet. En
Madrid habría un delegado permanente para resolver cuestiones burocráticas en
la persona de Juan B. Cabrera. La
última jornada para los congresistas comenzó de nuevo en Amara. El tren de la
Asociación de Bilbao fue traído a San Sebastián para hacer en él un viaje a
Hendaya. Antes de salir se descarriló, pero rápidamente se le puso otra vez en
su sitio con lo que se disfrutó de espectáculo extra. El tren iba precedido de
una locomotora eléctrica que aseguraba la circulación y desde la que los más
avispados tomaron fotografías del tren en los más interesantes puntos del
recorrido. Este detalle inspiraría cinco años después a los sevillanos, para
hacer algo similar en Riotinto y es que las buenas ideas son rápidamente
asumidas para el mayor disfrute de los aficionados. En
la estación francesa se visitó la instalación de cambio de bogies del Puerta
del Sol, el cambio de ejes de Transfesa y el deposito de locomotoras, donde nos
fotografiamos con una BB-9200 roja del Capitole, primer tren europeo con
velocidad comercial a 200 km/h. La
tarde se pasó en Biarritz comprando recuerdos en francos y regresamos a San
Sebastián para iniciar el retorno a los domicilio habituales, después de tres
días maravillosos en Guipúzcoa. Castellón y Santander se daban de alta este año en la Federación con los números doce y trece. |