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LA FEDERACIÓN © 2004 | II
Congreso Después
del congreso fundacional en Zaragoza, los Estatutos de la Federación estaban
pendientes de aprobación por el Ministerio de la Gobernación y nadie mejor
para rematar estos trámites que Juan B. Cabrera, así que en el primer año de
vida, la presidencia de la Federación la llevó Madrid y en la capital de España
se celebró el Congreso anual en el mes que más veces sería elegido. En
este año tuvimos el primer disgusto con el descuelgue de Valencia de la
Federación. En aquel momento no veían claro que la afición a los trenes
miniatura se reflejara en las actividades del resto de Asociaciones. Por tal razón
figura en acta que las Asociaciones Fundadoras eran Barcelona, Bilbao, Granada,
Madrid, Pamplona y Sevilla, en orden alfabético. El
segundo disgusto en la Federación fue durante la primera presidencia de Sevilla
a cuenta de la petición de organizar el Morop la Asociación de Bilbao, sin
haberlo comentado antes con el resto de las Asociaciones, lo cual sentó muy mal
a Barcelona. Durante unos meses soportamos un calvario de correspondencia
cruzada para que no se desmoronara el castillo ilusionante de la amistad
ferroviaria que estábamos levantando. Nos preocupa mucho que en el Morop diéramos
la impresión de que los enfrentamientos de los españoles iban a mantenerse
siempre. Debemos agradecer una vez más al talante del Sr. Fatjó en este asunto
y la buenísima organización del Sr. Rosich. Ambos consiguieron, cada uno por
su lado, que la Federación saliera adelante y que España se apuntara el primer
“tanto de tres”, en lo que era organizar bien un Morop. Los otros “dos
tantos” se apuntaron en Barcelona 72 y Madrid 86. En
la primera jornada nos reunimos en el local de la Asociación de Madrid, en la
calle Zurbano. Tratamos las cuestiones relacionadas con los Estatutos y se eligió
presidente a Robustiano Querol, vicepresidente de la Asociación de Barcelona y
responsable de la organización del próximo congreso. Granada que estuvo
representada en Zaragoza, se incorporó a las tareas de la Federación. Por
la tarde hicimos un recorrido en automotor por el Ferrocarril de Almorox,
teniendo la oportunidad de ver un extrarradio de Madrid a punto de
transformarse. Por
la noche hubo cena en un coche restaurante situado en la vía II de la estación
de Príncipe Pío, en cola de un expreso próximo a salir. Aunque nos fijamos más
de uno que no estaba enganchado, el sobresalto fue menudo cuando al darse la
salida, el tren que teníamos delante y desaparecer la presión sobre la topera,
iniciamos un leve movimiento hacía Irún. Por lo demás la cena resultó muy
agradable y ambientada. Al
día siguiente se visitó en Campamento el Acuartelamiento de Ingenieros
Ferroviarios, con su locomotora de vapor propia y un vagón de ejes adaptables a
distinto ancho de vía. Era el principio de una investigación que pocos años
después tendría continuación con el concurso de la U.I.C. En
“land rover”, los delegados de las Asociaciones recorrimos de Atocha a
Charmartín el túnel que terminaba los enlaces ferroviarios. Nos detuvimos en
los andenes de Recoletos y Nuevos Ministerios pudiendo constatar que aquella
obra tenía su fin próximo ya que se iba a colocar la vía al año siguiente.
Finalmente se inauguró en julio de 1968. Completó
el programa de Madrid, la visita a la bodega de Gustavo Reder, donde pudimos
disfrutar de su gran colección de trenes miniatura e incluso piezas mayores
rescatadas de Alemania bajo el bombardeo de la última Guerra Mundial. El Sr.
Reder era un enamorado del ferrocarril en general y de las locomotoras de vapor
en particular. Ha sido una figura respetable dentro del modelismo ferroviario
del que hemos aprendido mucho las generaciones que veníamos detrás y tuvimos
la inmensa suerte de conocerle. Así
terminó este congreso y comenzó una era en la que el Sr. Cabrera se preocupaba
extraordinariamente de los estatutos, las actas, el orden alfabético y demás
asuntos burocráticos, mientras los jóvenes lo que queríamos era ver trenes y
montarnos en locomotoras. Hacer exposiciones y jugar a sentirnos directores de
las redes de miniatura. Entre todos hemos conseguido algo en todos estos años. |